LA FUNDACIÓN

Félix Mantilla

Tenista profesional con una dilatada carrera deportiva de más de 12 años.

Crecí en un ambiente deportista desde pequeño y de ahí surgió mi pasión por el tenis.

Empecé a jugar a la edad de 9 -10 años aproximadamente, donde compaginaba con otros deportes sin decidirme por ninguno de ellos sino por simple diversión. A medida que fue pasando el tiempo el tenis fue cogiendo más fuerza y dedicación respecto a los otros deportes hasta que a la edad de 16 años me decidí a probar llegar a ser un tenista profesional. El camino fue duro desde el inicio donde los recursos económicos no eran muy grandes pero gracias a eso aprendí a valorar las cosas y a esforzarme por conseguir mis objetivos. Mi carácter luchador se fue forjando porque sabía que si no ganaba quizás no podía volver a viajar.

Gracias a eso ahora soy una persona que valora las cosas y que sabe que el esfuerzo es parte fundamental si quieres llegar a conseguir cualquier cosa. Como también ser optimista y perseverar aunque la situación no te sea favorable es parte indispensable para lograr tus objetivos.

Así que a los 16 años fue cuando decidí intentar llegar a ser un tenista profesional. A partir de ese momento mi progresión fue en aumento hasta que a los 20 años conseguí un sueño que tenia de pequeño, llegar a entrar en el selecto club de los cien mejores jugadores del mundo.

Al año siguiente para mi sorpresa conseguí llegar a entrar en los 20 mejores jugadores del mundo lugar que no deje hasta cinco años más tarde cuando tuve  que hacer un parón debido a una operación de hombro que me alejó de las pistas durante 7 meses. Cuando volví, logré el mayor triunfo de mi carrera profesional al vencer a Roger Federer en la final del Masters Series de Roma en 2003.

Seguí jugando y cuando me decidía a empezar la temporada 2006 me detectaron un cáncer cutáneo-melanoma que me mantuvo apartado de las pistas por un tiempo. Tuve mucha suerte por dos razones; la primera porque ignoraba del peligro que conlleva estar muchas horas expuesto al sol y la segunda porque gracias a mi dermatólogo, el Dr. Josep Malvehy, me lo detectaron en la fase inicial y no tuve que hacer ningún tratamiento de quimioterapia ni radioterapia.

Debido a estos acontecimientos nace en mí la inquietud  de dedicar parte de mi tiempo y esfuerzo a realizar una labor social de sensibilización desde la Fundación dónde también desarrollaremos programas de investigación del cáncer de piel para hacer llegar nuestro mensaje y nuestro trabajo a nivel mundial.

Desde el 2008 formo parte del Australian Institute of Sport dónde en la actualidad ocupo el cargo de responsable de la base Europea situada en Barcelona con la función de formar a jóvenes promesas australianas, una labor plenamente gratificante y un verdadero honor.

Félix Mantilla en la prensa